Línea base
Inventario inicial de la superficie expuesta, acordado por escrito como línea base. A partir de ahí, el equipo vigila cada cambio.
SERVICIO 02
Vigilancia continua de la superficie externa publicada, con línea base fijada al inicio y seguimiento de cada cambio. Una herramienta propia asume los pasos repetitivos y el equipo valida cada alerta antes de notificarla. El alcance no termina en tus dominios: la cadena de proveedores que sostiene tu servicio se vigila con el mismo criterio. Recibes aviso de cada hallazgo crítico confirmado y un informe con la evolución de tu superficie.
El resto de fuentes que vigilamos forma parte de nuestro método y no se detalla aquí.
Buena parte de lo que entra desde fuera no llega por tu dominio, sino a través de un tercero de tu cadena de suministro. Por eso el alcance acordado puede incluir a los proveedores de los que depende tu servicio, vigilados con el mismo criterio que tu propia superficie.
Cada proveedor entra en el alcance por escrito, y solo con la autorización que corresponda en cada caso.
La vigilancia no sustituye a lo que ya tienes desplegado: se conecta con ello. Cada despliegue se resuelve con una integración a medida, desarrollada sobre los sistemas que ya utiliza tu organización, para que sus avisos entren en el mismo flujo que el resto de la vigilancia.
El objetivo es que dejen de acumularse alertas que nadie revisa: entran en un solo flujo, las valida una persona del equipo y solo sale lo confirmado. El catálogo no está cerrado. Si tu entorno cuenta con un sistema que aporte señal, se estudia y se acuerda por escrito antes de integrarlo.
Inventario inicial de la superficie expuesta, acordado por escrito como línea base. A partir de ahí, el equipo vigila cada cambio.
El equipo vigila tu superficie durante todo el periodo contratado. La herramienta propia asume los pasos repetitivos. La vigilancia CTI cubre foros, mercados y la dark web.
La herramienta reúne los datos. Una persona del equipo confirma el hallazgo, fija su prioridad y solo entonces sale la alerta.
El equipo notifica los hallazgos críticos en cuanto los confirma. El resto queda en el informe periódico, con la evolución de tu superficie.
La vigilancia continua se contrata por periodos. El alcance vigilado y la periodicidad de los informes quedan acordados por escrito antes de empezar.
Tu superficie expuesta y lo que se mueve alrededor de ella. Del lado de tus activos: dominios, subdominios y paneles que aparecen, cambian o desaparecen respecto a la línea base, paneles internos accesibles desde fuera que no deberían estarlo, archivos y rutas publicados sin querer, credenciales de tu organización filtradas y dominios registrados para parecerse al tuyo. Del lado del atacante: campañas de phishing que usan tu marca, foros y canales donde se negocia el acceso, y los grupos activos en tu sector. Seguimos cómo operan esos grupos para reproducir sus técnicas sobre los sistemas que auditamos antes de que las usen ellos, y lo que se aprende de un actor pasa a la defensa del resto de clientes. El detalle del resto de fuentes forma parte de la herramienta y no se publica.
La vigilancia se limita a observar tu superficie publicada, sin pruebas intrusivas ni carga sobre tus sistemas. Cualquier comprobación activa se acuerda por escrito, con ventana de ejecución y canal de aviso.
Cuéntanos qué activos quieres auditar. Respondemos en menos de 24 horas.